sábado, 5 de mayo de 2018

BATMAN NINJA - Análisis


Empecemos diciendo una gran verdad, aunque a muchos les duela. Para muestra un botón. El MCU ha dominado las carteleras de los cines durante la última década y sigue haciéndolo con estilo. Mientras, DC y Warner sólo han hecho fusiles intentos por competir con Disney y Marvel.

Peeeero! Sí, hay un pero. Y para mí eran las pelis animadas de DC. No todas, hay que decirlo. No son maravillosas. Algunas, como la muerte de Superman (que por cierto, vuelven a producir ahora en versión post new 52, supongo), dejaban mucho que desear. El All Star Superman quedó en agua de borrajas. La peli de la JLA que presentaba su contrapartida Tierra 2 versión Morrison… meh… ahí ahí. Pero bueno, siempre han sido entretenidas, y aunque no han gozado de la mejor animación del mercado, han sido, en su terreno, el animado, muy superiores a los intentos animados de Marvel.

Ahora bien. Esta Batman Ninja riza el rizo con una calidad, una vistosidad, un ritmo y una historia a lo Otros Mundos o Elseworlds que quita el hipo. Su guión no es tan bueno quizás como el de Gotham By Gaslight, pero funciona. De la mano de quien llega esto? Pues de Takashi Okazaki, que a los más otakus del lugar les sonará por ser en creador de Afro Samurai. Y de Okazaki son los diseños de los personajes que aparecen en este nuevo film animado del hombre murciélago, quizás el más artístico que hemos disfrutado nunca. 


Si bien la premisa resulta divertida e interesante, el guión de Kazuki Nakashima no se queda atrás y la desarrolla con genialidad, sumergiéndonos en una historia que no sólo va a gustar a los bat-fans sino que además hará las delicias de aquellos que disfrutan con la cultura japonesa, mezclando en la historia elementos típicos de ésta, así como del manganime. El shogunato, los daymios, la leyenda del dios mono, clanes ninja y hasta mechas… todo se entremezcla aquí a ritmo vertiginoso.

La excusa para poner a batman en el Japón feudal? Una máquina del tiempo ingeniada por Gorilla Grodd y un experimento en pleno Arkham Asylum frustrado por el propio hombre murciélago y la batfamilia, que mandará a estos y a los criminales más buscados de Gotham al pasado nipón.

Por cuestiones de física cuántica, nuestro amigo Bruce aparece dos años después que sus rivales, quienes se han repartido la isla y están en guerra por dominarla. A saber: dos caras, poison ivy, deathstroke, el pinguino, grog y por supuesto Joker y su inseparable Harley Quinn. Junto a Bats tenemos a toda la colección de Robins del mundo. Robin, red Robin, Red hood y Nightwing. A Catwoman que andaba por allí hurtando. Y curiosamente a Alfred, que ha trasladado la batcueva a la huerta japonesa y ha mantenido el batmóvil engrasado y listo para el combate. Pero es cuando Batman pierde su querido vehículo y su tecnología futurista y acepta el camino del ninja, cuando las cosas se ponen interesantes. 

Batman se unirá a su batfamilia y al clan del murciélago, que les esperaba (como anunciaba la profecía) para combatir a los criminales y en especial al joker en una de esas luchas sempiternas que trascienden su relación héroe-villano.

Luchas a katana, batallas en barco a lo one piece, combates ninja dignos de Naruto… todo animado en 3D mediante cell shading, al más puro estilo Poligon Studios, (Ajin y Knights of Sidonia, Blame o Godzilla) lo cual le aporta un detalle impresionante a la imagen cuyo diseño mezcla los trazos más típicos del manga con los elementos más tradicionales del sumi-e y la caligrafía japonesa. Una celebración del arte nipón con mayúsculas. Una autentica obra de arte. Qué decir de un estilo hiperdetallista en el que hasta el cielo es una preciosidad.

Cada personaje se ha recreado al más puro estilo ninja/samurai. Joker es una especie de actor de Kabuki que representa un Oni, Red Hood es un monje, Bruce Wayne se hace pasar por evangelizador cristiano de la época (The Hidden) y hasta Bane aparece como sumotori.

Cons: Algunas escenas van forzadas. Es raro ver a Bruce Wayne viniéndose un poco abajo cuando ve que sus gadgets no funcionan. Porque Batman es ante todo detective y Ninja y luego tecnólogo. Y estas escenas un poco forzadas que trastabillan, llevan a algunos diálogos también un poco tontacos. 

Pero en general, son unos 80 minutos frenéticos y visualmente impecables que nos transportan a una fábula magnífica y un homenaje a todos los géneros típicos del país del sol naciente. Un experimento que podría haber sido un mejunje extraño… pero ha acabado siendo redondo.  Si os gustan los comics, el personaje, el manganime, los videojuegos, la cultura japonesa y su mitología… sea como fuere, esta peli es de obligado visionado. 

Por cierto, destacar el trabajazo en la versión americana de Tony Hale que casi casi nos hace olvidarnos del mítico Joker en animación, el gran Mark Hamill. 




jueves, 3 de mayo de 2018

Vengadores: INFINITY WAR - Análisis


Fui tristón a verla porque Doña Conchita Casanovas, mi querida crítica de RNE, la tachó de ensalada y de penosa cinta que desaprovechaba a algunas de las más grandes estrellas de Hollywood. 

He de decir que comprendo el punto de vista desde el cual Conchita analiza esta Infinity War, porque como película aislada y desoyendo las anteriores 18 películas del MCU, pues tiene sus taras, pero huelga decir que esta es una pieza clave dentro de este universo y que ha de entenderse como tal. 

Nos estamos acostumbrando a estos crossover cinematográficos y, sin embargo, en cierto modo tuve la ilusión al ver esta Infinity War, que me causó la primera Vengadores. Por otros motivos quizá, pero ver la conexión Iron Man - Spidey o Iron man - Doc Strange es genial. 

Infinity war es el perfecto "finale" de una primera temporada de una serie. Desde el principio comienza a tope y muy en serio. No nos dan un segundo para tomarnos a broma la película. Ni Thanos ni la Orden Negra tontean. Son un ejército ordenado que cumple objetivos. Y aunque al final resultan vulnerables (es verdad que en los comics son algo más poderosos) a mí me gusta la guerra que le dan a los Vengadores. Aunque es cierto que la muerte de Ebony Maw es un poco fugaz, está bien encajada. 


Comento más ideas por personajes: 

Hulk: El primer enfrentamiento de Hulk y Thanos ya da una idea del poder del Titan azul. En el comic sucedía algo similar pero era Estela Plateada el que era enviado a la Tierra vapuleado para avisar de la llegada de Thanos. En todo caso, es un defensor por otro :D

Thanos: Es la primera vez que nos enamoramos así de un archienemigo. Es humano y casi casi empatizas con él pese a sus planteamientos fascistas (aunque prácticos, admitámoslo, sobra gente en el mundo). Es casi el protagonista de la cinta y su trama se va construyendo desde el principio de ésta, alcanzando un clímax importante en su búsqueda de la gema del alma. Después de esa prueba de fuego, comienza su verdadera guerra y su descenso a los infiernos. 

Visión y Wanda: Supone una de las relaciones más interesantes de la película. Me encanta las pruebas a las que les someten. Wanda se ve forzada a elegir entre su amado y la salvación del universo. Algo similar ocurre entre Peter Quill y Gamora en un momento dado. Por cierto, hablando de la Visión, es muy chulo el momento en que Thanos le arranca la gema del alma y se queda descolorido, como lucía el personaje en los comics de los Vengadores Costa Oeste. Ahí la visión había renacido pero con la mente borrada y reprogramada siendo más androide que humano. Algo que puede pasar en el MCU.

Thor: Está por los suelos. Su trayectoria ha sido muy interesante. Ha pasado de dios a guerrero galáctico y a ir perdiéndolo prácticamente todo. Aquí está por los suelos. Exiliado, sin un pueblo al que guiar, sin un arma, ni padres ni hermanos, ni amigos (Pobre Heimdall nadie le llora). Y tiene sed de venganza. Vemos la creación del hacha Stormbreaker que creó Odin para Bill Rayos Beta y que, por cierto, es muy parecida a la de Thor en el universo Ultimate.

Nébula: Nébula era convertida en un trozo de carne zombificado en el comic, que Thanos mantenía en su sala del trono de exposición. Y es precisamente ella la que recupera el Guantelete y trae a la vida a los héroes desaparecidos a manos de su Padre. Cabo suelto… ¿tendrá un papel fundamental en la próxima película de la saga?.

Lobo Blanco/Bucky: En los comics, el lobo blanco es el hermanastro de T’challa, el espía de Wakanda. Parece que le están haciendo un hueco a Bucky en el país africano. 

Capitán América: Steve Rogers viste un traje dicen similar al de Nómada. Pero a mí me recuerda más al USAGENTE de John Walker. Hay que decir que ahora mismo en la continuidad Marvel acaba de volver a ser Nómada en vengadores: Back to basics. 
El escudo nuevo del Capi nos recuerda al original de los comics. Por cierto genial tal cual en los comics o casi, el momento Capi Vs Thanos como último vengador en pie.

Otros datos de interés: 
  • Llevó casi un año de rodaje (entre las dos partes)
  • Aparecen 64 personajes principales
  • Dura 156 minutos: Es la película más larga del MCU tras Civil War
  • Se rodó en los Pinewood de Atlanta.
  • Su primer trailer batió un record de 200 millones de visitas en 24h. 
  • Ruffalo convenció a Brolin para interpretar a Thanos (también es Cable, dos personajes Marvel en uno :D)
  • Los Russo confirmaron que la Capitana Marvel saldría en esta cinta. Pero luego Joe lo negó.
  • Varios actores recibieron guiones falsos. Salvo sus escenas. Por ejemplo a Tom Holland le mandaron guiones capados para que no se fuera de la lengua como hizo con Homecoming. Con Marc Ruffalo pasó un poco igual. El único que lo leyó entero fue Chris Evans.
  • Infinity War está basado en el Guantelete del Infinito del 91, la Guerra del Infinito 92 y Thanos Imperative de 2010. 
  • El momento “Coleccionista” y la gema de la realidad mola mucho. Me faltó Howard el pato (aunque había por ahí un personaje/cameo de Parks and recreation, guiño de los Russo que dirigieron algunos episodios)
  • El momento Thanos partiendo en cubitos a Drax y en tiras a Mantis es exactamente igual a los comics, solo que los afectados fueron Eros (Starfox) y Nebula. 
  • Groot juega al Defender de Atari, defendiendo el planeta de invasores extraterrestres
  • Red Skull no es Hugo Weaving
  • El final es tal cual en los comics cuando Thanos trata de vivir una vida tranquila como granjero sólo que Thanos era vencido antes de aparecer ahí. 
  • También en los comics la mitad de los héroes desaparece.
  • Protocolo A-17: Spiderman, en un número 17 del comic, Peter muere al intentar salvar a una madre y su hija y en la otra vida se encuentra precisamente con Thanos. Y con lady Death, que se apiada de Peter y le resucita.  
  • Warlock???? Hubiese sido un momento chulo para una entrada triunfal.
  • Un tono muy bien medido. De la epicidad al humor y de ahí al drama. 
  • Sabemos que estamos cerca del fin de una era.
  • Y Hulk? Por qué no aparece combatiendo en Wakanda si en el traíler lo hacía? Misterio misterioso.

miércoles, 18 de abril de 2018

Entrevista a Stan Sakai (Creador de Usagi Yojimbo)

Gracias al Salón del Comic de Barcelona y a los compañeros de Hello Friki Podcast, he tenido ocasión de entrevistar al maestro Stan Sakai, autor de origen japonés afincado en Estados Unidos que, desde hace más de 30 años, escribe y dibuja las aventuras de Usagi Yojimbo.


Reseña: EL REGRESO DEL HALCÓN ABEJERO (Aimee de Jongh)


EL REGRESO DEL HALCÓN ABEJERO (ponent mon 160 pags)

Hoy traigo una novela gráfica que lleva ya un par de años en el mercado y que, sinceramente, es una de esas historias que me atraen y que me hubiese acabado comprando llegado el momentoPero es que hace un par de meses hubo un desencadenante que me hizo hacerme con ella. Tuve ocasión, en la pasada Heroes Comicon de Valencia de conocer a su autora, la joven holandesa Aimee de Jongh. 
Hablo, de hecho de la única novela gráfica de esta muchacha: El Regreso del Halcón Abejero. 

El libro nos acerca las andanzas de Simon un tipo de treinta y tantosdueño de un negocio familiar muy especial. La antigua librería que antes fuese de su abuelo y de su padre. Desgraciadamente el negocio no va todo lo bien que debería así que le toca venderle la tienda a una cadena a lo Casa del Libro. Algo que Simon no quiere. Por eso trata de vender todo el stock que le queda para salir del paso. 

Todos esos libros, elementos importantes de la historia, los tiene almacenados en una cabaña en medio del bosque y, en uno de los viajes a la cabaña, Simon observa a una mujer que comete suicidio plantándose en medio de las vías del tren. Simon trata de detenerla, pero su cuerpo no reacciona. Este hecho, no sólo es traumático de por si, sino que hace que la mente de Simon comience a despertar de un largo letargo y le haga viajar a su infancia para revivir recuerdos de su mejor amigo, Ralf y de cómo su relación acabó también con el fallecimiento del joven.


Lo interesante de la historia es ver cómo el suicido de la mujer es un desencadenante que hace que salgan a flote todos esos recuerdos reprimidos en la mente de Simon. El trauma llama al trauma. Y de algún modo, pasado y presente comienzan a entrelazarse. La repetición y la variación se convierten en guías de la historia. 

Aimee de Jongh explora en profundidad estos dos momentos traumáticos de la vida de Simon a través de sus gestos y las posturas, por cómo se relaciona con su entorno y, extradiegéticamente, mediante el modo que tienen las viñetas de componerse en las páginas, haciéndonos saltar casi sin darnos cuenta de un momento a otro de la vida de Simon, haciendo que la narración fluya gracias a ese diálogo entre tiempos pasado y presente que se reflejan como en un espejo.

No quiero profundizar más en el guión, porque lo suyo es descubrir esta historia por uno mismo y disfrutar de las sorpresas que esconde. Giros que nos hacen explorar la mente de Simon y ver junto a él lo insatisfecho que está, pues heredó la tienda de su padre como promesa en su lecho de muerte, en lugar de estudiar ornitología que era lo que más quería. O en lo sentimental… bueno, digamos que no está todo lo a gusto con su mujer como él querría.  

Estos giros y sorpresas que El Regreso del Halcón Abejero se guarda en la manga, muy a lo Shiamalan, hacen que llegado al final del libro eches la vista atrás y vuelvas a analizar muchas de sus escenas con otro punto de vista. Y eso, a mí, tanto en cine como en literatura o al leer comics, me fascina. Cómo un simple acto final, modifica todo tu punto de vista con respecto a la historia que estás disfrutando, para bien, o para mal. 

Aún y con lo que pueda parecer, la historia de Simon, por muy fría que pueda ser la disección de Aimee de Jongh, es una historia de positivismo, de lucha para avanzar un paso más. Porque a veces, esos recursos que tiene la mente en los momentos más oscuros, pueden volvernos locos por completo… o pueden ayudarnos a seguir adelante. 

El estilo de Aimee de Jongh es bastante realista, cinematográfico a veces, sólido, sencillo y en ocasiones, curiosamente, me recordaba al trazo de Katsuhiro Otomo, cruzado con ilusrtaciones a lo Pixar, aunque algo más sucio. Eso sí, ya digo, sabe crear un muy interesante diálogo entre viñetas. Entre páginas incluso. Cada imagen, cada ángulo, cada punto de vista, tiene un por qué en la narración. 

Maravillosas son también las ilustraciones que hace de la naturaleza que también posee su importancia en la historia, especialmente, los halcones y las abejas. 

En definitiva, el regreso del halcón abejero, pese a ser la primera novela de Aimee de Jongh, es una historia muy disfrutable. una de esas de traumas que conforman ya casi un género, que mezclan fantasía y ficción y juegan con la mente del protagonista y la del lector. Yo ya, soy fan de esta chica y la seguiré. 

miércoles, 11 de abril de 2018

Reseña: LA ENCRUCIJADA (Paco Roca)


LA ENCRUCIJADA: Astiberri. 168 páginas

Los que me conocen lo saben. Soy muy fan de Paco Roca. No sólo disfruto cada una de sus historias. Es que he seguido sus cursos de comic. Porque de algún modo ese autor es lo que me gustaría ser si me dedicase al mundo de la historieta. Y encima, como persona, no tiene precio. 

Refrescando la memoria de nuestros oyentes, Paco es ese hombre en pijama que no sólo nos cuenta sus andanzas de vez en cuando, sino que llegó al corazón de muchos gracias a su obra Arrugas, que además se convirtió en largometraje animado, obra dedicada a la tercera edad y a quienes padecen Alzheimer, tanto en primera como en tercera. Nos maravilló a los fans del tebeo con El Invierno del Dibujante. Nos fascinó descubriéndonos historias olvidadas de la historia con Los Surcos del Azar. Abrió su corazón y sus memorias para nosotros con La Casa… y así un largo etcétera de obras maravillosas.

En esta ocasión, el último trabajo de Roca, La encrucijada, es algo distinto. Ligeramente distinto primeramente por su formato. Porque se trata de un CD-Cómic. La Encrucijada es un tebeo, pero también posee en su interior un disco, creado por José Manuel Casañ de Seguridad Social, y ambos, libro y disco, están muy vinculados y nos cuentan en conjunto una maravillosa historia. La de la música “latina” por el mundo.  Digo latina porque este es un concepto que fue mutando a lo largo de la historia que nos plantean Roca y Casañ. Tambores de guerra abre el CD con el batir de los tambores africanos y, desde ahí, nos trasladamos a Nueva Orleans, a Cuba, a España… jazz, rumba, rock… MÚSICA. 

Pero La Encrucijada no es sólo una historia musical. Es un recital en toda regla sobre lo que supone la creación. Música e ilustración. Construir, crear para expresar y para hacer sentir. Cómo se crea. De dónde surgen las ideas. Cómo evolucionan. Qué significan. Cómo nos afectan. Todo esto y mucho más es lo que se plantea el propio Paco Roca que surge de nuevo en sus propias viñetas, sin pijama esta vez, plasmando ese proceso creativo. El mismo proceso que llevó a crear este libro. Como si de un making of se tratase. la incapacidad de Paco y de José Manuel para crear una obra conjunta es lo que se convierte en el propio hilo narrativo del libro.

Desde la primera página, Paco nos relata el modo en que surgió la idea de La Encrucijada. Cómo comenzó a colaborar con José Manuel. Cómo cada uno llevaba un ritmo y un camino. Como se sincronizaban al principio para luego moverse a distintas velocidades en el proceso creativo, alejándose sus caminos y habiendo de reencontrarse a posteriori. Eso es el proceso creativo. Entender lo que se quiere transmitir y buscar el camino para hacerlo, indistintamente del medio. 

En cierto sentido, el planteamiento me recordaba a la novela gráfica Los Ignorantes de Etienne Davodeau, (que por algo se subtitula Relato de una relación cruzada) en la que el autor quería aprender sobre el proceso de creación del vino de su mejor amigo y éste, aprender sobre el proceso de contar historias a través de la viñeta y, al final, ambos caminos se cruzan. Aquí sucede algo similar pero con la industria discográfica y el mundo del comic. Paco y José Manuel acaban cruzando sus caminos, aprendiendo el uno del otro, planteando un diálogo y escuchándose mutuamente para crear esta obra en la que música e ilustración se combinan.


En lo visual, Paco se supera. En general, siepre que nos narra su proceso creativo lo hace en forma de diario visual donde él y José Manuel son protagonistas, ilustrados con el estilo limpio y sencillo característico de Roca.

Pero luego, cada canción del disco se ve reflejada en las viñetas a modo de separador entre episodios. Cada una es una pequeña historieta dibujada con un estilo totalmente distinto. A veces cartoon, a veces hiper realista, al estilo de los años 50, homenajeando al clásico TBO español, al underground (especial mención … Paco Roca juega con su trazo, experimenta, y nos demuestra su talento como dibujante.

Una gozada. Un gran discurso sobre el proceso creativo, sus idas y venidas. Y sobretodo, una experiencia muy divertida y multisensorial.

lunes, 2 de abril de 2018

Akira Toriyama: Más allá de Dragon Ball




Saludos Frikipilleros. Hoy venimos a hablar de uno de los grandes maestros del manga. Hay nombres que pueden sonarnos. Otros que se nos olvidan. Pero si decimos Dragon Ball, nuestra mente automáticamente nos responde: AKIRA TORIYAMA.

Pero frikipilleros, Sensei Toriyama no es sólo Dragon Ball. Por eso hoy veremos la trayectoria del mangaka, desde Magic Island, a dragón Ball Super. 

viernes, 23 de marzo de 2018

MUTE: Análisis

Como estoy paupérrimo, parece que últimamente sólo comento películas de Netflix. Nada más lejos de la realidad, pero si traigo Mute a la palestra es porque es una cinta que esperaba desde hace años y en la cual tenía puestas muchas esperanzas. Si la hubiesen estrenado en el cine, allá que hubiese ido.

Pero ha dado el salto a la plataforma digital. Por si alguno aún se lo pregunta o la desconoce: Qué es MUTE? Pues es la última película del que para mí era un gran cineasta pero cuya carrera veo que últimamente va dando algunos tumbos. Duncan Jones, el hijo de David Bowie. 



Duncan nos regaló en 2009 la excelentísima Moon, con un Sam Rockwell en estado de gracia. Luego me sorprendió cosa mala con el thriller de ciencia ficción Código Fuente. De repente, torció hacia el blockbuster con Warcraft, el origen. La cual ni aún siendo fan de los primeros juegos de Blizzard, me convenció. Más bien me dejó muy frío. Por eso esperaba con tanta gana este Mute, porque antes de Warcraft, Jones ya había presentado algún concept art de lo que aparentemente tenía aires de peli noir futurista a lo Blade Runner. Y me encajaba completamente con el director. Pero de nuevo, ha sido un poco un zas! En toda la cara.

 Le achacamos esto a que la época en que Mute fue concebida ha sido una etapa dura en la vida de Duncan Jones, debido a la lucha de su mujer contra el cancer o a la muerte de su padre? Podría ser que hayan quedado cicatrices en su espíritu y eh, es un artista y esas cosas se notan. MUTE debería haber sido una magnífica obra. Y al mismo tiempo, ya puestos, el modo de redimirse de Warcraft. Porque ya digo, Jones le ha dedicado mucho tiempo y pasión a esta criatura suya. Pero no ha sido así.

 

Analicemos los problemas de esta película. El primero y más grave tiene nombre y apellidos y se llama Alex Skarsgard. Sí, ya lo siento, pero este gigantón que hace de amish mudo de esos que pierden las cuerdas bocales porque una lancha les rebana el cuello, no transmite. La búsqueda de su novia Naadirah, desaparecida en el Berlín del año 2058 se convierte en una llenísima y aburrida secuencia de miradas, respiraciones y gestos acartonados que nada transmite y que curiosamente te sume en el sopor. Y es una pena porque el personaje en sí mola y como inamginaréis, sus tradiciones amish contrastan sobremanera con el mundo noir futuro de neones en el que se desarrolla la historia. Mientras los coches vuelan, Leo usa un viejo mercedes, talla en madera, dibuja en una libreta, viste como a principios del siglo XX frente a los trajes sintéticos de sus congéneres. Le vemos aprender a conducir, usar un móvil por primera vez o tratar de sacar su primer selfie. Pero no se le saca más partido que ese. 



Menos mal que hay una pareja de militares norteamericanos, Cactus y Pato, interpretados por Paul Rudd y Justin Thieroux, que levantan el tono de la peli con diálogos socarrones y un cierto humor negro. Pero tampoco lo levantan tanto. Y encima, la diferencia de ritmo entre la historia de Leo, el personaje de Skarsgard y la trama de estos dos, hace que la peli trastabille por momentos. El caso es que resulta molón, eso sí, ver al buenazo de Paul Rudd que parece que nunca ha roto un plato en el que quizás sea su primer papel de malote. Un personaje gris, porque estos dos ex militares eran cirujanos de guerra en Afganistan y Cactus (el cirujano con nombre de super nena) tiene aún una cierta moral, muy pervertida y siniestra, pero la tiene, aseo como el amor por su hija. En el caso de Theroux, interpreta a Pato, uno de esos personajes que tienen algo creepy que no llegas a detectar pero que te ponen los pelos de punta. Un tío de esos que son mu majos, que sabes que tienen un lado muy oscuro, pero que no llegas a saber qué ocultan.

Volviendo a Leo, lo cierto es que últimamente hemos visto detectives futuristas de muchas clases en pelis como Blade Runner o series como Altered Carbon, pero nunca un ilustrador amish mudo que se patee las calles en busca de su amada, camarera como él en un club del Berlin futuro (con drones que reparten comida y que son el sueño húmedo de Amazon). Un club en el cual algunos le ponen las manos encima a la moza, una cosa lleva a la otra, violencia gratuita y chica desaparecida. Por cierto, tristemente desaparecida porque era otro personaje misterioso bien interesante. Poco más.

Lo dicho, un sinsentido un poco random, dos horas y seis minutos de idas y venidas por una oscura Berlín futurista demidecadente y repleta de burdeles en las que lo único que quieres es que el prota no aparezca o que cuando lo hace diga algo. Ves? Eso no pasaba con la forma del agua.

Si hubiese funcionado como debía, Mute habría sido el mejor ejemplo de que el mecanismo Netflix que permite un cine de autor potente, funciona. Pero Bright, Cloverfield Paradox, Mute y Annihilation… demuestran que algo falla. Viejos guiones que acumulan polvo en un cajón porque todo Dios los rechazó están teniendo su oportunidad gracias a la plataforma de pago? Espero que no.